Washington, 14 ene (EFE).-
Grupos defensores de los inmigrantes, entre ellos el Consejo Nacional de la Raza (NCLR), instaron hoy al Gobierno de EEUU a que conceda el Estatus de Protección Temporal (TPS) a miles de haitianos en este país, a raíz del terremoto del martes pasado.
En sendos comunicados de solidaridad, los grupos pro-inmigrantes destacaron la crisis humanitaria que afronta Haití, tras el devastador terremoto del martes pasado que ha dejado decenas de miles de muertos y cuantiosos daños materiales en Puerto Príncipe.
El TPS, que incluye un permiso de trabajo, es un beneficio que concede el Gobierno de Washington por tiempo limitado a personas que huyen de conflictos armados y desastres naturales, y ya lo ha hecho en el caso de varios países centroamericanos afectados por huracanes y temblores.
NCLR dijo que además de suspender las deportaciones, como ya lo anunció el miércoles el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), "el siguiente paso para responder a esta catástrofe es extender el TPS" a los haitianos.
El TPS, agregó, "verdaderamente demostraría la tradición humanitaria de nuestro país".
La presidenta de NCLR, Janet Murguía, dijo que la ayuda humanitaria de EEUU debe ir acompañada del TPS porque el tamaño de esta crisis generada por el terremoto "exige una respuesta federal fuerte".
NCLR recordó que Haití solicitó el TPS en 2008 a raíz de huracanes y tormentas tropicales, pero le fue denegado por EEUU "pese a condiciones inhóspitas".
Por su parte, Gabe González, activista del Movimiento para una Reforma Migratoria Justa (FIRM) aplaudió la decisión de EEUU de suspender la deportación de haitianos pero dijo que el TPS permitiría que los haitianos en EEUU trabajen y puedan enviar fondos a sus familiares.
"EEUU tiene un largo historial de dar refugio a quienes huyen de la devastación causada por guerras y desastres naturales. Ahora no es el momento de cambiar esa práctica", agregó González.
El Instituto de Política Migratoria (MIP) y la Iglesia Católica de EEUU también consideran oportuna una extensión del TPS, tomando en cuenta que las remesas conforman cerca del 35 por ciento del Producto Interno Bruto de Haití.
Consultado por Efe, un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Matt Chandler, dijo que el TPS "está en el rango de opciones que consideramos en (una situación de) desastres".
Sin embargo, "nuestro enfoque sigue siendo el salvar vidas", agregó Chandler.
El portavoz no precisó si, al final, el Gobierno de EEUU otorgará el TPS a parte de los más de medio millón de extranjeros haitianos que se calcula viven en este país, ni cuándo anunciará esa decisión.
La mayoría de los haitianos se encuentra en EEUU de forma legal, pero con un TPS los indocumentados tendrían acceso a permisos de trabajo y estancia legal en el país.
En declaraciones a la cadena CBS, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo que la Administración Obama "está dando pasos para asegurar que la gente recibe algún estatus temporal, para no complicar el problema que afrontamos en Haití", aunque no dio detalles.
La Federación para una Reforma Migratoria Estadounidense (FAIR), de corte conservador, dijo que si bien apoya el TPS para los haitianos, los líderes políticos deben actuar "de forma responsable" y suspender el TPS para inmigrantes de naciones "donde las condiciones ya no ameritan su presencia en este país". Citó como ejemplo a inmigrantes de El Salvador, que recibieron el TPS "hace más de una década".
La mayoría de la diáspora haitiana se ha radicado en EEUU, Canadá, la República Dominicana, Francia, Guadalupe, y Puerto Rico.
Según la Oficina del Censo, en 2008 había en Estados Unidos un total de 532.060 haitianos -sin contar a los nacidos en este país de inmigrantes haitianos-, y las principales colonias haitianas se encuentran en Florida, Nueva York, Nueva Jersey, Massachusetts y Georgia, en ese orden.
Yahoo.com
Leyes de Imigracion USA
Friday, January 15, 2010
Pastores Hispanos viven en condiciones deplorables en Colorado
14 de enero de 2010, 02:15 PM Denver, 14 ene (EFE).-
Centenares de pastores hispanos viven en deplorables condiciones y padecen toda clase de penurias a pesar de estar legalmente en el país y de trabajar para acaudalados rancheros en Colorado, revela un informe difundido hoy.
"Se trata de cerca de 300 pastores ovejeros que están confinados al lugar en donde trabajan, reciben salarios por debajo del mínimo establecido por la ley y se alojan en precarias casas móviles, sin electricidad ni agua corriente", dijo a Efe Jennifer Lee, abogada en jefe de Colorado Legal Services (CSL) y una de las autoras del informe.
CSL es una organización sin fines de lucro que provee asistencia gratuita en temas legales para personas de bajos ingresos y su división de Trabajadores Agrícolas Migrantes representa a los obreros del campo en distintos casos de leyes y de derechos civiles.
Lee aseguró que estos pastores están "explotados", que "son una fuerza laboral prácticamente desconocida y no reconocida que trabaja en soledad, con frío o con calor, y con un pago promedio de menos de dos dólares por hora".
Desde diciembre del 2007 a diciembre del 2009, entrevistadores de CLS y representantes de los consulados generales de Perú y de México viajaron a distintos y remotos sectores de las altas mesetas del oeste de Colorado para hablar con los ovejeros.
"Fue muy difícil llegar hasta estos pastores. No hay carreteras en los lugares en los que ellos apacientan sus ovejas. Son terrenos casi inaccesibles a los que se llega por senderos tan poco transitados que ponen en peligro la vida o la integridad de las personas", comentó Enrí Prieto, cónsul adjunto del Consulado General de Perú en Denver.
Las entrevistas permitieron determinar que un 66 por ciento de estos trabajadores proviene de Perú, un 12 por ciento de México, un 10 por ciento de Bolivia, otro 10 por ciento de Chile, y el resto de Nepal.
CLS encontró que un 73 por ciento de los trabajadores no tiene días de descanso, a un 80 por ciento le prohíben salir del rancho que lo contrató, un 85 por ciento no puede recibir visitas, un 70 por ciento carece de inodoros en funcionamiento, un 50 por ciento firmó contratos que nunca leyó, y a un 35 por ciento le pagan regularmente con retraso.
Lee enfatizó que todos estos pastores de ovejas son trabajadores legalmente empleados en Estados Unidos, con visas H-2A, y que son contratados debido a la insuficiente mano de obra disponible para cuidado de ganado en el oeste de Colorado.
Parte del problema, de acuerdo con Lee, es que las reglas del Departamento de Trabajo de Estados Unidos no exigen que se los provea a los pastores de ovejas las mismas condiciones de vida que por ley se les debe proveer a otros trabajadores contratados con visas H-2A.
Por eso, los salarios pueden ser menores al mínimo legal y los rancheros no tienen la obligación de instalar servicios sanitarios o electricidad para los pastores.
"CLS descubrió que estos pastores con frecuencia pagan grandes sumas en sus países de origen para obtener estos trabajos. Cuando llegan a Estados Unidos, ya tienen una deuda considerable. Por eso quieren evitar todo conflicto con el empleador, que podría llevar a la cancelación del contrato, venganza o deportación", dice el informe.
"A eso se le suma el aislamiento extremo, lo que engendra un clima de temor entre los pastores, haciéndolos vulnerables a abusos y malos tratos", afirma el reporte.
Prieto aseveró que "no son muchos los casos de abuso, probablemente sólo cuatro o cinco por año, y a veces cometidos por el mismo ranchero". Pero, dijo, son numerosos los casos de incumplimiento de las leyes o de simple cortesía y ayuda para los pastores.
"Cuando están en las pampas, no les llevan ni medicina ni agua. Hubo casos severos de infección estomacal que se hubieran podido solucionar con simples medicamentos. Y para agua tienen que descongelar nieve", explicó el diplomático.
"Y si un pastor ovejero se enferma o se lastima, es decir, si ya no le es útil al ranchero, lo llevan hasta alguna ciudad, le pagan una noche de hotel y allí lo abandonan. Hemos tenido casos de pastores enfermos que fueron abandonados en el Aeropuerto Internacional de Denver. Se trata de personas muy humildes, con muy poco inglés, que no sabían qué hacer", agregó.
Los pastores ganan de promedio 750 dólares por mes, pero de ese monto los rancheros deducen el costo del viaje, la ropa y ciertos otros elementos, incluyendo binoculares y el reloj despertador. Por eso, el ingreso mensual promedio se reduce a 88 dólares.
En muchos casos se les dice que se les enviará el dinero cuando ya estén de regreso en su país de origen. El informe es el primero de su clase en Colorado y el tercero en el país luego de dos reportes similares en California.
Para Lee, "estos pastores merecen la oportunidad de recibir salarios dignos y mejores condiciones de vida, es decir, de llevar sus vidas de trabajo al nivel del siglo XXI".
Yahoo.com
Centenares de pastores hispanos viven en deplorables condiciones y padecen toda clase de penurias a pesar de estar legalmente en el país y de trabajar para acaudalados rancheros en Colorado, revela un informe difundido hoy.
"Se trata de cerca de 300 pastores ovejeros que están confinados al lugar en donde trabajan, reciben salarios por debajo del mínimo establecido por la ley y se alojan en precarias casas móviles, sin electricidad ni agua corriente", dijo a Efe Jennifer Lee, abogada en jefe de Colorado Legal Services (CSL) y una de las autoras del informe.
CSL es una organización sin fines de lucro que provee asistencia gratuita en temas legales para personas de bajos ingresos y su división de Trabajadores Agrícolas Migrantes representa a los obreros del campo en distintos casos de leyes y de derechos civiles.
Lee aseguró que estos pastores están "explotados", que "son una fuerza laboral prácticamente desconocida y no reconocida que trabaja en soledad, con frío o con calor, y con un pago promedio de menos de dos dólares por hora".
Desde diciembre del 2007 a diciembre del 2009, entrevistadores de CLS y representantes de los consulados generales de Perú y de México viajaron a distintos y remotos sectores de las altas mesetas del oeste de Colorado para hablar con los ovejeros.
"Fue muy difícil llegar hasta estos pastores. No hay carreteras en los lugares en los que ellos apacientan sus ovejas. Son terrenos casi inaccesibles a los que se llega por senderos tan poco transitados que ponen en peligro la vida o la integridad de las personas", comentó Enrí Prieto, cónsul adjunto del Consulado General de Perú en Denver.
Las entrevistas permitieron determinar que un 66 por ciento de estos trabajadores proviene de Perú, un 12 por ciento de México, un 10 por ciento de Bolivia, otro 10 por ciento de Chile, y el resto de Nepal.
CLS encontró que un 73 por ciento de los trabajadores no tiene días de descanso, a un 80 por ciento le prohíben salir del rancho que lo contrató, un 85 por ciento no puede recibir visitas, un 70 por ciento carece de inodoros en funcionamiento, un 50 por ciento firmó contratos que nunca leyó, y a un 35 por ciento le pagan regularmente con retraso.
Lee enfatizó que todos estos pastores de ovejas son trabajadores legalmente empleados en Estados Unidos, con visas H-2A, y que son contratados debido a la insuficiente mano de obra disponible para cuidado de ganado en el oeste de Colorado.
Parte del problema, de acuerdo con Lee, es que las reglas del Departamento de Trabajo de Estados Unidos no exigen que se los provea a los pastores de ovejas las mismas condiciones de vida que por ley se les debe proveer a otros trabajadores contratados con visas H-2A.
Por eso, los salarios pueden ser menores al mínimo legal y los rancheros no tienen la obligación de instalar servicios sanitarios o electricidad para los pastores.
"CLS descubrió que estos pastores con frecuencia pagan grandes sumas en sus países de origen para obtener estos trabajos. Cuando llegan a Estados Unidos, ya tienen una deuda considerable. Por eso quieren evitar todo conflicto con el empleador, que podría llevar a la cancelación del contrato, venganza o deportación", dice el informe.
"A eso se le suma el aislamiento extremo, lo que engendra un clima de temor entre los pastores, haciéndolos vulnerables a abusos y malos tratos", afirma el reporte.
Prieto aseveró que "no son muchos los casos de abuso, probablemente sólo cuatro o cinco por año, y a veces cometidos por el mismo ranchero". Pero, dijo, son numerosos los casos de incumplimiento de las leyes o de simple cortesía y ayuda para los pastores.
"Cuando están en las pampas, no les llevan ni medicina ni agua. Hubo casos severos de infección estomacal que se hubieran podido solucionar con simples medicamentos. Y para agua tienen que descongelar nieve", explicó el diplomático.
"Y si un pastor ovejero se enferma o se lastima, es decir, si ya no le es útil al ranchero, lo llevan hasta alguna ciudad, le pagan una noche de hotel y allí lo abandonan. Hemos tenido casos de pastores enfermos que fueron abandonados en el Aeropuerto Internacional de Denver. Se trata de personas muy humildes, con muy poco inglés, que no sabían qué hacer", agregó.
Los pastores ganan de promedio 750 dólares por mes, pero de ese monto los rancheros deducen el costo del viaje, la ropa y ciertos otros elementos, incluyendo binoculares y el reloj despertador. Por eso, el ingreso mensual promedio se reduce a 88 dólares.
En muchos casos se les dice que se les enviará el dinero cuando ya estén de regreso en su país de origen. El informe es el primero de su clase en Colorado y el tercero en el país luego de dos reportes similares en California.
Para Lee, "estos pastores merecen la oportunidad de recibir salarios dignos y mejores condiciones de vida, es decir, de llevar sus vidas de trabajo al nivel del siglo XXI".
Yahoo.com
Subscribe to:
Posts (Atom)